La Casa Llana

La Casa Llana en Cabezón

La «Casa Llana» es el modelo de casa más antiguo que nos vamos a encontrar. Es el modelo de casa típica del siglo XV, y supone la expresión de una forma de relación entre el hombre y el medio, de las actividades agropecuarias, de la economía, los conocimientos tecnológicos y las disponibilidades económicas en el espacio de un grupo familiar.

Leer más…

Casas Llanas en el municipio

Casas Llanas y sus variantes en el municipio de Cabezón de la Sal.

 

Bajar ▾

Restos de la Casa Llana de Casar.

Casa con arco apuntado del siglo XV y soportal añadido hoy en día desaparecido. Enfrente se sitúan los restos del último hórreo del municipio.


Vestigios de Casa Llana en Casar

Casa Llana con puerta de arco de medio punto, del siglo XVI, que fue creciendo en altura con el añadido de una planta y solana, así como la construcción de un cuarto lateral.


Casa Llana en Periedo

Casa Llana con puerta de arco de medio punto, del siglo XVI, con cuarto lateral y soportal añadidos.


Casa Llana en Ontoria

Casa llana con arco de medio punto, del siglo XVI, con una pequeño añadido en altura y sin soportal en el frente. Bastante desfigurada al abrir una ventana en la fachada principal.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con puerta adintelada, del siglo XVII o XVIII, con cuartos añadidos a ambos laterales, quizás cerrando una antigua pajareta.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con soportal, probablemente del siglo XVII, y cuarto lateral.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con puerta principal de arco de medio punto y puerta de la cuadra adintelada con la ventada del henil, o bocarón, encima, del siglo XVI, y cuartos laterales añadidos.


Casa Llana en Ontoria

Casa llana con puerta principal de arco de medio punto y puerta de la cuadra adintelada con la ventada del henil encima, del siglo XVI, con soportal, cuarto lateral añadido a la derecha y posterior crecimiento en altura.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con puerta principal de arco de medio punto y puerta de la cuadra adintelada con el bocarón encima, del siglo XVI, cuarto lateral añadido.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con soportal y cuarto lateral añadido. Bastante transformada aunque la tipología sigue reconocible.


Casa Llana en Ontoria

Casa Llana con puertas adinteladas, probablemente del siglo XVII, cuartos laterales añadidos, y mayor altura.


Casa Llana en Vernejo

Casa Llana, probablemente del siglo XVII, cuarto lateral añadido, y aumento posterior de la altura en una planta.


Casa Llana en Vernejo

Casa Llana bastante transformada pero que mantiene la tipología.


Casa Llana en la Villa de Cabezón

Casa Llana en el barrio de Tresano en su último estadio antes de incorporar una solana como sus vecinas.


Casa Llana de La Pesa

Casa Llana en Cabezón de la Sal con puerta principal de arco de medio punto, puerta de la cuadra adintelada y ventana del henil, o bocarón, encima, del siglo XVI. Bastante desfigurada al cambiar la antigua pajareta por una construcción moderna.


Casa Llana de Carrejo

Casa Llana con puertas adinteladas, quizás del siglo XVII o XVIII, con soportal, manteniendo la tipología.


Casa Llana de Carrejo

Casa Llana renacentista con puerta principal de arco de medio punto enmarcado por un alfiz. Tiene dos ventanas más y un tercer vano a la altura de un altillo que también tiene una ventana en la fachada lateral, igualmente enmarcada por un alfiz. En esta fachada se ve claramente como el soportal es un añadido posterior. Aún siguiendo la tipología de la Casa Llana, no parece que ésta fuese de labranza como el resto sino ‘palaciana’.

Leer más.

Casa Llana de Santibáñez

Casa Llana con puerta principal de arco de medio punto y puerta de la cuadra adintelada con el bocarón encima, del siglo XVI, a la que se añadió sendos cuartos a los laterales.


Casa Llana de Santibáñez

Casa Llana con puerta principal de arco de medio punto y puerta de la cuadra adintelada con la ventana del henil encima, del siglo XVI.


 


La casa llana, en sus inicios era una casa de una sola altura, de planta rectangular y tejado a dos aguas, probablemente siguiendo el modelo anterior de casas de madera. En ellas convivían las personas con los animales, sin existir una división de espacios propiamente dicha. Los espacios irán delimitándose obedeciendo a cambios en las relaciones intrafamiliares o sociales, así como en la actividad agropecuaria. Con el tiempo, la casa llana se desarrolla en altura, pasando de tener una única planta, con mínimo espacio bajo cubierta a principios del siglo XV, al desarrollo de una auténtica primera planta (el pajar) hacia finales del siglo XVI.

De esta manera, se produce una lenta evolución de las técnicas y de los modelos arquitectónicos, que devienen en la casa montañesa y en la casona que conocemos como barroca, características de finales del siglo XVII, cuya construcción se generaliza e impone durante el siglo XVIII.

La introducción de la solana provoco el progresivo abandono de los hórreos, quedando un único testigo en Casar de Periedo.

Casa Renacentista de Carrejo

La vivienda adapta la estructura habitual de la casa llana, propia de la arquitectura popular montañesa, al gusto renacentista, racionalizador, equilibrado y sobrio. Así la portada aparece centrada, más amplia de lo habitual y decorada de manera sencilla. El espíritu del edificio ha sido bien entendido hasta el presente, manteniéndose la sobriedad y la simetría de sus líneas.

Al innegable valor histórico y artístico del edificio, hemos de sumar las posibilidades didácticas o pedagógicas de esta vivienda, evidencia de la transformación de la arquitectura y  de la sociedad montañesa en los inicios de la Edad Moderna, así como de la adopción de nuevos valores y la búsqueda de nuevos modelos arquitectónicos. Se busca ahora la identificación del propietario con el edificio y la expresión de una estética de la que se apropia.

En definitiva, es testigo de la renovación de la sociedad: supone una transformación de la vivienda propiamente medieval, conservando la estructura y materiales, y variando exclusivamente en lo formal. Supuso una propuesta aislada, derrotada ante la imposición, como modelo de vivienda, de la casa de dos plantas con zaguán y solana. La casona, ya en el siglo XVIII,  introdujo un factor verdaderamente diferencial, ya que al tener mayor coste, confería mayor estatus al propietario (diluyéndose éste a medida que se impone como modelo arquitectónico).

Compartir:

Top
Left Menu Icon