FIESTA DE LA RUEDA DE SAN ROQUE EN DUÑA

La Fiesta de la Rueda de San Roque se celebra cada 16 de agosto en los núcleos de Bustablado y Duña, en el municipio de Cabezón de la Sal. Esta popular celebración, vinculada a la festividad de San Roque, mantiene viva una tradición religiosa y gastronómica de gran arraigo en la zona.
Durante la jornada se organiza la conocida Rueda de San Roque, una comida popular en honor al santo que se ofrece a los devotos que acuden a visitarlo. El plato tradicional consiste en un guiso de carne de vaca, garbanzos y chirivías, sazonado con azafrán y sal. Su origen se remonta a una antigua promesa realizada hace varios siglos, durante una epidemia de peste.
Origen de la tradición
La Rueda de San Roque se celebra desde tiempos inmemoriales en la pradera de San Roque, como cumplimiento de un voto perpetuo de los vecinos de Bustablado, Duña y Toporias, en el municipio de Udías. Según la tradición, este voto se realizó en agradecimiento por el favor concedido por el santo durante la época de las pestes, al librar a estos pueblos de la epidemia.
En sus orígenes, la comida estaba destinada a los pobres, pero con el paso del tiempo se ha convertido en una comida popular abierta a los devotos y asistentes que acuden cada año a la ermita.






La preparación del cocido
En la llamada Caseta de los Pobres, en Duña, se prepara el cocido de garbanzos que se reparte durante la fiesta. La elaboración comienza la noche anterior, colocando las ollas alrededor del fuego y ofreciendo a los presentes el caldo procedente del cocido.
Una de las tradiciones más características es que las patatas estén peladas antes de la hora de la verbena. Este gesto forma parte de los preparativos comunitarios que mantienen vivo el carácter popular y participativo de la celebración.
Misa, procesión y reparto de la comida
La ermita de San Roque de Duña abre cada año el día 16 de agosto. Durante la jornada se celebra la misa y se saca al santo en procesión. Después, los asistentes se reúnen en la pradera, sentados dentro de un gran círculo marcado sobre el césped.
En el interior de ese círculo se baila al son de los picayos, en honor a San Roque. Una vez finalizado el baile, comienza el reparto de la comida: primero se entrega el pan, después los garbanzos y, finalmente, la carne. Según la costumbre, el cura pasa por las distintas mesas para impartir su bendición.
La fiesta concluye con una romería amenizada con música de orquesta, que pone el cierre a una jornada de convivencia, devoción y tradición.





La Cofradía de San Roque
La organización corre a cargo de la Cofradía de San Roque, formada desde antiguo por vecinos de Duña, Bustablado y Toporias. Su presidente es el encargado de comprar en la feria la conocida como vaca sanroquera, que se sacrifica para elaborar la comida tradicional.
Existen cofrades del pueblo y cofrades forasteros. Estos últimos son personas originarias o nacidas en estos pueblos, pero que trabajan y residen fuera de ellos. Los cofrades tienen la obligación de comer en la pradera, aunque no de la comida que ellos mismos han preparado.
Hoy en día, la fiesta conserva su sentido religioso y comunitario. Muchas personas acuden a San Roque para pedir por la cura de enfermedades o para encontrar ayuda ante las dificultades de la vida, manteniendo así una de las tradiciones más singulares del entorno de Cabezón de la Sal.
Fotografías de José G. Güemes
