RUTA A PIRALBA

Ruta a Piralba desde Santibáñez
La ruta a Piralba es un recorrido circular con inicio y final en Santibáñez, en el municipio de Cabezón de la Sal. A lo largo de aproximadamente 10 kilómetros, permite descubrir algunos de los paisajes más espectaculares de la Sierra del Escudo de Cabuérniga. Su duración estimada es de unas cinco horas y presenta una dificultad media debido a las fuertes pendientes y a la irregularidad del terreno.
La ruta asciende hasta el pico Piralba, desde donde se contemplan magníficas panorámicas de la costa de San Vicente de la Barquera, Oyambre y Comillas. Hacia el interior se extiende el valle de Cabuérniga, con Peña Sagra y los Picos de Europa como telón de fondo, mientras que a nuestras espaldas se divisan el municipio de Mazcuerras y el fondo del Valle de Cabezón. El descenso se realiza por el camino conocido popularmente como el Pernal de Marifernández.
Recomendaciones para realizar la ruta
Tanto la subida como el descenso presentan tramos bastante empinados y con firme irregular, por lo que es recomendable utilizar bastones de senderismo y llevar calzado adecuado. No se aconseja realizar la ruta en condiciones meteorológicas adversas.
El recorrido atraviesa zonas en las que el ganado pasta en semilibertad. Por ello, es importante respetar a los animales y dejar correctamente cerradas todas las portillas que encontremos a nuestro paso.
Inicio de la ruta en Santibáñez
El recorrido comienza junto al lavadero y la fuente de Santibáñez. Desde este punto se inicia la subida por un camino de tierra que, después de unos metros, se transforma en una pista de hormigón.
El camino atraviesa una variada vegetación autóctona formada por robles (Quercus robur), acebos (Ilex aquifolium), castaños (Castanea sativa), avellanos (Corylus avellana), majuelos (Crataegus monogyna) y abedules, entre otras especies. También es posible observar aves como el arrendajo, perteneciente a la familia de los córvidos.
Al final de la pista se atraviesan un paso canadiense y una portilla, que deberá quedar cerrada después de pasar. A medida que ganamos altura, el bosque va desapareciendo y deja paso a prados, escajos y formaciones rocosas. En este tramo pueden observarse brezo cantábrico (Daboecia cantabrica), narcisos amarillos, orquídeas silvestres y acebos recortados por las cabras.






Ascenso al pico Piralba
Siguiendo la señalización del GR-76, vinculada al acontecimiento deportivo Los 10.000 del Soplao, se alcanza el pico Piralba, situado a 560 metros de altitud y conocido como el Palo de Santa Lucía. El lugar se reconoce fácilmente por la presencia de antenas de televisión.
Desde la cumbre se contempla una amplia panorámica. A la izquierda aparecen el valle de Cabuérniga, la Hoz de Santa Lucía y el curso serpenteante del río Saja. Más abajo se distinguen Ucieda, Ruente y el Monte Aá, que se extiende hasta Carmona. Hacia el sur se divisan Pico Cordel, Cueto Iján y Pico Tres Mares, mientras que al oeste destacan Peña Sagra y los Picos de Europa.
A la derecha se abre el mar Cantábrico, con vistas hacia la costa de Comillas, Oyambre y San Vicente de la Barquera. Más cerca se encuentra el Monte Corona.
De Piralba a Cantos Redondos
Una vez alcanzada la cumbre, la ruta continúa por la parte alta de la sierra. Durante el recorrido se encuentra el monumento dedicado al ganadero Camilo Herrero Iglesias, presidido por una talla en piedra de una vaca tudanca.
En esta zona es habitual encontrar rebaños de cabras y vacas pastando en semilibertad. También es posible contemplar el vuelo de ejemplares de buitre leonado mientras nos aproximamos a las grandes formaciones rocosas de Cantos Redondos.
Este tramo presenta una mayor dificultad, ya que el sendero discurre entre grandes piedras que es necesario sortear. Aunque el camino no siempre resulta evidente, se debe continuar avanzando en la misma dirección.
La ruta alcanza Cantos Redondos, situado a 638 metros de altitud, donde se encuentra un vértice geodésico. Continuamos cresteando por la cumbre hasta encontrar una señal del GR-76 que indica el descenso hacia Ruente. No debemos seguir esa dirección, sino continuar de frente unos metros más.
Poco después aparece la señalización de la Cambera de los Moros, ya en el municipio de Valdáliga, junto a una indicación correspondiente a la antigua PR-S 121. En este punto habremos recorrido algo más de cinco kilómetros.




Descenso por el Pernal de Marifernández
Desde la señal de la Cambera de los Moros comienza el regreso hacia Santibáñez, dejando atrás la cumbre de la Sierra del Escudo. Los pastizales y las formaciones rocosas desaparecen progresivamente y el camino se adentra en un pequeño bosque de vegetación autóctona.
En este tramo encontramos robles, castaños, acebos, alisos, sauces, fresnos, hayas y majuelos. Estos últimos pueden reconocerse fácilmente por la forma de sus hojas, semejante a la del perejil.
La bajada, con alguna pequeña subida intermedia, continúa por el Pernal de Marifernández hasta alcanzar de nuevo la portilla y el paso canadiense atravesados durante el ascenso. Como en la subida, debemos asegurarnos de dejar la portilla correctamente cerrada.
En el tramo final, cuando Santibáñez ya aparece a nuestra izquierda, la pista continúa recta en dirección a Santa Lucía. Sin embargo, debemos desviarnos hacia la izquierda para recuperar el camino de tierra por el que comenzamos la subida.
Tras recorrer los últimos metros llegaremos nuevamente al lavadero de Santibáñez, donde podremos refrescarnos y beber agua de su fuente, poniendo fin a esta espectacular ruta de senderismo por Cabezón de la Sal.
